Origen y esencia de la identidad mexicana

bandera

 guadalupe

• La fundación de la nación mexicana es de origen sobrenatural
• En un país donde el 95% se considera guadalupano, el laicismo y la separación Iglesia-Estado no tienen ningún fundamento
• La masonería y el sionismo internacional se empeñan en destruir la esencia mexicana debido al destino espiritual de México en los Últimos Tiempos
• Hasta que los mexicanos no vuelvan a la raíz de su identidad, no alcanzarán su destino, y la nación continuará a la deriva

Hace mil años, en el territorio mexicano no había mas que unas pocas tribus dispersas. Una de ellas habitaba la zona de Aztlán (hoy Nayarit) por lo cual recibían el nombre de "aztecas". Su sacerdote, en el año 1114, tuvo una revelación de Huitzilopochtli, deidad asociada con el sol: "salgan de su tierra y vayan al lugar que yo les mostraré. Encontrarán un águila sobre un nopal devorando una serpiente. Allí edificarán su gran ciudad". Pocos años después salieron cerca de 300 personas en lo que el Códice Boturini denomina la "Gran Peregrinación", la cual duró 208 años. Recorrieron los actuales estados de Nayarit, Zacatecas, San Luis Potosí, Guanajuato, Guerrero, Tula. Finalmente, encontraron la señal en el Valle de Anáhuac, en el año 1323. Allí fundaron, en 1325, la gran ciudad, a la que dieron el nombre de Meshico, que en náhuatl significa "en el ombligo de la luna", por la isla ubicada en el centro del lago donde se encontró la señal. El lago tenía la forma del conejo que se observa en la luna.

meshico

Los aztecas desarrollaron una religión cosmogónica, adorando los cuerpos celestes, de donde nació la leyenda sobre la Coatlicue Tonantzin (diosa nuestra madre venerada) quien después de protegerlos durante la Gran Peregrinación, de anciana se retiró a una vida meditación en el cerro del Tepeyac, en donde tuvo un embarazo virginal.

A la llegada de los españoles, la gran civilización fue destruida (mayo de 1521). La gran ciudad, considerada por Hernán Cortés una de las más esplendorosas civilizaciones de aquella época, fue destruida y reducida a un lago contaminado, sangre, peste, pobreza, desánimo, tristeza y frustración. Habían creído en aquello que su dios les había prometido y habían peregrinado por siglos para encontrar la gran señal, pero todo se derrumbó en tan solo dos años. Les sobrevino la decepción y la desesperanza.

Cuatro años después llegaron los primeros sacerdotes franciscanos para evangelizar. Pero los indígenas no aceptan el bautismo, había recelo y desconfianza. En secreto, seguían rezando a su diosa-madre, la Coatlicue Tonantzin. En ella conservaban la esperanza de obtener un consuelo y un renacer. En 1528 llegó el primer obispo, Fran Juan de Zumárraga.

El 12 de diciembre de 1531 se apareció en el cerro del Tepeyac una Gran Señora, "la Madre del verdadero Dios por quien se vive", según se presentó Ella misma. Su imagen se grabó ante los ojos de Zumárraga, quien al inicio no creía en la aparición. Ese hecho cambió radicalmente la mente y el corazón de los indígenas, pues vieron en Ella el nacimiento del nuevo sol, y obtuvieron la confirmación de que su Madre no los había abandonado.

aparicion

La aparición entraña un código que sólo los indígenas eran capaces de descifrar, por lo cual entendieron que la aparición era para ellos:
• La Virgen se le apareció a un indígena, Cuauhtlatoac (bautizado ya como Juan Diego)
• La fecha en que se dio dentro del calendario azteca, 13 caña en un año 13 caña, cuando debía celebrarse la fiesta del fuego nuevo
• La flor de cuatro pétalos que la Virgen lleva en el vientre, la cual significa que el sol renacía para los cuatro puntos cardinales

petalos
• La túnica rosa y suelta, con el ceñidor en las manos, lo cual indica que se trata de una virgen que está embarazada, al igual que la Coatlicue Tonantzin

manos
• En el mismo lugar en donde aquella diosa se retiró a vivir, el Tepeyac
• Las estrellas en su manto, que corresponden a las constelaciones de ese momento, y Ella rodeada del sol y posada sobe la luna. Cuando se dio la guerra cósmica, Huitzilopochtli dispersó los astros. Ahora, la Gran Señora los vino a unir de nuevo

estrellas
• Apareció parada sobre la luna ("Meshico" ombligo de la luna). Es decir, esta parada sobre México. Y las alas del ángel, debajo de Ella, tienen los tres colores que en el futuro constituirán la bandera de México: verde, blanco y rojo.

alas

• Y algo muy importante: se aparece con el rostro de una mestiza, no es ni española, ni indígena. Ser mestizo en aquella época era una maldición, las personas era rechazadas por las dos razas. Con la aparición se logró un milagroso mestizaje (y una "raza cósmica", como la llamaría José Vasconcelos, la semilla de Hispanoamérica), superando así el resentimiento entre españoles e indígenas. Así se formó una nueva nación.

A partir de ese momento, los misioneros no tuvieron que hacer ningún esfuerzo por convertir a los indígenas a la fe del verdadero Dios por quien se vive, comenzaron a venir por miles y miles, de todos los rincones del país, pidiendo ser bautizados.

Después de aquel gran milagro siguieron dos siglo y medio de esplendor. Gracias a la acción de la Iglesia, en la Nueva España se construyó la Real Pontificia y Nacional Universidad de México (1551, hoy UNAM), las primeras escuelas de educación primaria, media, técnicas, de arte y de agronomía, hospitales, asilos para ancianos, centros de trabajo, panteones, teatros, casas para huérfanos, bibliotecas y obras de caridad.

La catolicidad colonial alcanzó su máximo esplendor, y eso comenzó a disgustar a grupos extranjeros adversos a ese orden social cristiano nacido en México.

A raíz de la abdicación de Fernando VII, rey de España, con la imposición del francés José Bonaparte, y de que las logias masónicas de Inglaterra, Francia y Estados Unidos querían debilitar a su potencia rival, España, algunos criollos y activistas extranjeros masones comenzaron a conjurar para declarar la independencia de México. El 16 de septiembre de 1810, el sacerdote Miguel Hidalgo enarboló el estandarte de la Virgen de Guadalupe y convocó a levantarse en armas. Lamentablemente, las logias extranjeras convencieron a Hidalgo de promover la independencia enfrentando a los indígenas contra los españoles, y provocaron una lucha sangrienta que duró once años.

hidalgo

El secretario de Estado norteamericano James Monroe, calvinista, masón, miembro de la Logia Naval Washington 4, estableció la doctrina "América para los americanos", y comenzó a ofrecer armas y tropas a los insurgentes mexicanos a cambio de cuatro condiciones: mantener el enfrentamiento de indígenas contra españoles, que se adoptara una constitución semejante a la estadounidense, que se permitiera la entrada de sectas protestantes a México, y que se aceptara una futura anexión a Estados Unidos de los territorios mexicanos del norte.

monroe

Si no se hubiera planteado el movimiento como enfrentamiento entre indígenas y españoles, la independencia se hubiera logrado mucho más rápido y sin derramamiento de sangre. Pero convenía a los intereses extranjeros descarrilar y dañar en su raíz a la nación.

Después del asesinato de Hidalgo surgió otro sacerdote, José María Morelos, quien tomó la riendas del movimiento insurgente. La simpatía de los sacerdotes por la causa independentista se debía a que juzgaban dañino que México llegara a recibir la influencia del invasor francés que gobernaba España. Pero el movimiento insurgente comenzó a gozar del apoyo tanto de la masonería estadounidense como de la masonería francesa que invadía España. Paradójicamente, México comenzó a ser disputado por dos ritos masónicos contrastantes.

morelos

De manera preponderante, el plan insurgente era apoyado por las logias de Filadelfia y Nueva Orleans. A diferencia de Hidalgo, Morelos no aceptó la ayuda extranjera y reiteró que no se reconocería ninguna otra religión más que la católica. Fue fusilado el 22 de diciembre de 1815. Con él sumaron 125 sacerdotes asesinados.

La sangría de once años terminó hasta que el comandante Agustín de Iturbide, quien al inicio militó en el ejercito realista combatiendo a los insurgentes, decidió pactar con las fuerzas rebeldes y proclamar el Plan de Iguala (febrero 1821) bajo tres acuerdos fundamentales que lograron unir nuevamente a los mexicanos: 1) Independencia de México; 2) Religión católica como única; 3) Unión de todas las clases sociales y raciales. Esas tres garantías quedaron selladas en los colores verde, blanco y rojo de la bandera mexicana.

iturbide

Después de la independencia vino la guerra por el botín. La masonería internacional quería un México libre de la católica España y supeditado a los intereses estadounidenses. El país naciente se convirtió en el campo de batalla de dos grupos ocultos de poder: la masoneria yorkina, liberal, federalista, apoyada desde Filadelfia y Nueva Orleans, y la masonería de rito escocés, centralista, conservadora y con raíces europeas. Pero ambas coincidiendo en un elemento común: la destrucción de la Iglesia católica y de todo lo que había construido en casi cuatro siglos: hospitales, escuelas, asilos, talleres, seminarios... Pero, sobre todo, había que destrozar el único lazo que existía entre las diversas clases sociales y etnias que iban formando a la nación mexicana: la religión católica y el guadalupanismo.

Finalmente, acabaron prevaleciendo los yorkinos antimexicanos, que constituyeron un poder político bajo las ordenes del agente estadounidense Roberts Poinset, masón del rito de York, quien se constituyó en el emperador virtual de México, desde donde pudo fraguar todos los golpes para destruir a la nación que apenas había nacido, y someterla a los intereses de la masonería judaica internacional.

poinset

¿Por qué el odio de la masonería contra el cristianismo y la Iglesia católica?
La masonería nació en el año 43, en la corte del rey Herodes Agripa. Un grupo de nueve prominentes judíos, coordinados por Hiram Abiud, viendo que les había salido contraproducente asesinar a Jesucristo pues los discípulos se multiplicaban más y crecían en fervor, decidieron crear un grupo oculto dedicado a perseguir a los cristianos. Le presentaron el plan al rey judío y éste aceptó.

La fecha, el lugar, los fines y principios, y demás secretos del grupo fueron registrados en nueve manuscritos de los fundadores, quienes celosamente deberían custodiar y entregar únicamente en herencia, al primogénito o más inteligente de sus hijos, quienes deberían asumir la persecución cristiana, escribir su nombre, y transmitir el manuscrito a la próxima generación. En cada generación, el sucesor agregaba en el manuscrito lo ocurrido en su época respecto a los actos y luchas anticristianas.

Cuando se fundó, el grupo adquirió el nombre de la "fraternidad" o "la fuerza misteriosa", dado que trabajarían ocultamente con el mayor sigilo. Pero en el año 1717 se conocieron dos descendientes de aquellas nueve familias, Abraham Abiud y Abraham Levy, los cuales acordaron cinco cosas: 1) cambiarle a la organización el nombre de "fuerza misteriosa" y ponerle ahora el de "masonería"; 2) permitir el ingreso a no judíos; 3) adquirir una fachada pública con una aparente finalidad filantrópica; 4) cambiar el nombre de "templo" por el de "logia"; 5) asumir la defensa de los principios de "libertad, igualdad y fraternidad", dotándola de una serie de símbolos herméticos.

simbolos

En 1826 nació el Rito Nacional Mexicano, una logia de influencia prevalentemente yorkina que se identificó con el poder político y se polarizó contra la Iglesia. Vinieron los primeros traidores, Valentín Gómez Farías y Santa Anna, por quienes México perdió la mitad de su territorio y muchas de las obras sociales de la Iglesia.

rito mexicano

Es de señalar cómo los dos libertadores de México, Guerrero e Iturbide, acabaron fusilados por el mismo enemigo común.

Y cabe resaltar que el judío Carlos Marx, cuyo nombre real era Kissel Mordekay, manifestaba su deseo, publicado en su revista comunista en Londres, que la invasión estadounidense tomara la mayor parte del territorio mexicano. A los Estados Unidos Mordekay no les llamó imperialistas, precisamente porque el plan judío era infiltrar ese país y usarlo para sus propios fines anti hispanoamericanos.

marx

Benito Juárez, masón de la nueva logia Nacional Mexicana, fue el más grande traidor en la historia de México.

juarez

Juárez logró llegar al poder gracias a la ayuda militar estadounidense derivada del pacto antimexicano que hizo con James Buchanan, miembro de la Logia Lancaster 43.

buchanan

Juárez acabó por destruir la poca independencia que le quedaba a México, se alió con los intereses extranjeros y proclamó leyes anticatólicas con el aplauso de las logias, sectas protestantes y grupos judíos estadounidenses. Se trataba de leyes para nacionalizar los bienes eclesiásticos, suprimir las fiestas religiosas, y prohibir la asistencia de personajes públicos a funciones religiosas en los templos. Allí comenzó una persecución antiguadalupana y anticatólica que se haría cada vez más hostil.

La constitución de 1857, pero sobre todo la de 1917, fueron resultado de la dominación masónica de esos años. Por ley, le quitaron a la Iglesia todos sus derechos, los sacerdotes comenzaron a ser controlados por el estado y se les prohibió el uso de la sotana fuera del templo. Prohibieron a la Iglesia participar en instituciones caritativas y en el sistema escolar: la educación de niños y jóvenes habría de ser positivista y atea.

A finales del Siglo XIX e inicios del XX se pasó de una masonería de lucha a una masonería de paz, en parte por el desastre de la guerra de secesión estadounidense, y en parte porque el objetivo de las logias comenzó a concentrarse en infiltrar y controlar la banca y las instituciones de gobierno. La masonería judaica comenzó a usar la estrategia hegeliana, y así resultó que financiaban al mismo tiempo el comunismo que el supracapitalismo.

wilson

De todas formas vino otro golpe violento, de 1910 a 1916, porque el gobierno mexicano no se rendía incondicionalmente a los intereses de Washington. Woodrow Wilson suministró armas y financiamiento a Carranza, Villa y Obregón para que tomaran el poder a favor de los Estados Unidos. Además, impuso el punto sexto del Plan de Guadalupe cuyo fin era destruir el campo bajo el modelo de fragmentación comunal del koljós soviético. La consigna de la corriente judía internacional era imponer la lucha de clases, la destrucción del campo, la lucha anticatólica y el sindicalismo como instrumento político de control de masas.

roosevelt

En 1912, Theodore Roosvelt, miembro de la Logia Matinecock 806, declaró: "La asimilación de los países iberoamericanos a Estados Unidos será larga y difícil mientras esos países sigan siendo católicos". A partir de allí comenzó el financiamiento, sobre todo de parte de Nelson Rochefeller, para que las sectas protestantes fueran penetrando en México.

calles

La persecución anticatólica fue escalando hasta el punto que el dictador y corrupto Plutarco Elías Calles, de la Logia Humanidad, pretendió erradicar completamente el cristianismo de México. Calles, masón grado 33, no hizo otra cosa que obedecer al Consejo Supremo Masónico celebrado en Ginebra en 1924, en el cual se acordó iniciar una nueva etapa en la descatolización violenta de Iberoamérica comenzando por México. Entre 1926 y 1928, Calles favoreció la entrada de sectas protestantes, expulsó a mas de 200 sacerdotes, clausuró 74 conventos, 7 seminarios y 129 colegios. Se cerraron 51 templos.

Ante tal persecución, los católicos reaccionaron y se levantaron contra el gobierno para defenderse. Así, se desató una guerra de los ciudadanos contra su gobierno bajo el lema: "Viva Cristo Rey, Viva la Virgen de Guadalupe". Durante esa guerra, conocida como la "Cristiada", se asesinó a cerca de 150,000 fieles y 400 sacerdotes. La imagen de Guadalupe sufrió un atentado con una bomba, del que salió inexplicablemente ilesa. La masonería creó la Federación Anticlerical Mexicana para coordinar la persecución.

cristoRey

Esos fueron los años del más alto heroísmo cristiano en México, los años de la Unión Popular de Jalisco, de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana, del injusto asesinato del padre Miguel Agustín Pro, de la Guardia Nacional Cristera y de los 25 mártires que murieron a causa de su fe en Cristo. Por su parte, Calles recibía financiamiento de los Estados Unidos y a la vez cumplía con su promesa (que había hecho al rabino Martin Zielan y a sus patrocinadores en Wall Street), de albergar en México a 100,000 judíos.

Como los cristeros comenzaron a ganar la guerra, el gobierno tuvo que aceptar la negociación y los acuerdos. El Papa, que había sido mal informado de la situación, ordenó a los cristeros deponer las armas. Pero el gobierno, faltando a los acuerdos, comenzó a asesinar a los cristeros con las mismas armas que éstos deponían.

Después del derramamiento de sangre de la Cristiada el gobierno decidió dejar de aplicar las leyes masónicas contra la Iglesia, pero la persecución continuó en los hechos. Para justificar el porqué se ponía fin al asesinato de católicos, el presidente Emilio Portes Gil explicó a sus hermanos masones: "La lucha es eterna: la lucha se inicio hace veinte siglos... en México, el estado y la masonería en los últimos años ha sido una misma cosa".

gil

Desde entonces, México sigue siendo destruido mediante el supracapitalismo voraz y la ideología socialista, laicista e inmanentista. Ortiz Rubio, Portes Gil, Cárdenas, todos simpatizaron con el pro comunismo y destruyeron el campo y la producción. Después vino la estatización, y más tarde la venta de las empresas.

lansing

En 1924, el ex secretario de Estado norteamericano, Richard Lansing, escribió una carta a William Random Hearst, respecto a la campaña en sus periódicos de poner en la presidencia de México a un estadounidense. En esa carta reveló las líneas generales la nueva modalidad de dominación: "México en un país extraordinariamente fácil de dominar, porque basta con controlar a un solo hombre: el presidente. Tenemos que abandonar la idea de poner en la presidencia de México a un ciudadano estadounidense, ya que esto llevaría otra vez a una guerra. La solución necesita mas tiempo. Debemos abrirle a los jóvenes mexicanos ambiciosos las puertas de nuestras universidades y hacer el esfuerzo por educarlos conforme al modelo de vida estadounidense, en nuestros valores y con el respeto al liderazgo de Estados Unidos. México necesitara administradores competentes. Con los años, esos jóvenes llegaran a ocupar puestos importantes y, andando el tiempo, se adueñaran de la presidencia. Sin necesidad de que Estados Unidos gaste un centavo o dispare un tiro, esa nueva generación de mexicanos americanizados harán lo que nosotros queramos. Y lo harán mejor y mas radicalmente que nosotros".

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Desde inicio de los noventa, el sionismo internacional postuló que urgía una "convergencia mundial". Esa convergencia derivó en que el presidente Carlos Salinas de Gortari promoviera una reforma para el reconocimiento de la Iglesia. Ese reconocimiento era una redundancia innecesaria, la Iglesia no necesitaba ningún reconocimiento para existir. Más bien, la separación Iglesia-Estado era un oprobio internacional para México. Se procedió a derogarla. Pero, a cambio de que los sacerdotes pudieran votar y la jerarquía ser invitada a los informes presidenciales, el régimen revolucionario ha venido pidiendo a cambio: 1) que la jerarquía católica le ayude recomendando votar a millones de mexicanos que no creen en la democracia oficial; 2) que la jerarquía no se oponga a los planes antinatalistas y al aborto; 3) que se silencie lo referente a la moral y a las costumbres; 4) que en las escuelas no se obstaculice la enseñanza oficial de que el hombre no fue creado.

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A partir de entonces, la élite sionista internacional impuso a México el antinatalismo y el aborto. El secretario de estado Henry Kissinger elaboró el Memorandum NSSM 200 en el que declaró de máxima prioridad reducir la natalidad en 13 países, entre ellos México, y estableció que esa campaña era un asunto "de seguridad nacional".

jimenez

En julio de 2013, el exdiputado priista Manuel Jiménez Guzmán, uno de los más activos miembros de la masonería, anunció la creación de "Laica Internacional México", una nueva organización masónica cuyo objetivo es oponerse a la influencia de la Iglesia católica en el ámbito social. Declaró que la organización aglutinaría a 65 organizaciones del país y que cuenta con el aval de la masonería internacional.

Por contraparte, la inmensa mayoría de los ciudadanos y católicos mexicanos están adormecidos y aletargados por el materialismo, el hedonismo y el laicismo que han impuesto los intereses extranjeros.

Además, México se encuentra postrado por la violencia debido en gran parte al aborto, pues éste ha ocasionado una alarmante infestación satánica por todo el país. Teológicamente es sabido que el asesinato de bebes inocentes fortalece a los demonios, los cuales están en guerra contra el Creador de la vida. Igual sucedió en 1531: la aparición de la Virgen de Guadalupe hizo que cesaran los sacrificios humanos de los pueblos de Mesoamérica, y los demonios fueron expulsados de ese territorio. Ahora en cambio, por las leyes impuestas a favor del aborto (sin consulta previa a los habitantes de la Ciudad de México), se han vuelto a traer a gran cantidad de demonios que están ocasionando una incontrolada violencia en todo el país.

corazones

La historia de México ha sido de odio y guerra contra Jesucristo y su Santísima Madre. Pero México solo podrá salir de la violencia y la corrupción, y realizar el destino para el que fue fundado cuando, bajo el manto protector de la Virgen de Guadalupe, todos los mexicanos vuelvan a sus raíces sobrenaturales y a su identidad, que es la unión de todas las razas y clases sociales bajo el Inmaculado Corazón de María y el Sagrado Corazón de Jesús, protagonistas del movimiento nacional cristero.

La masonería tiene especial antipatía y resentimiento contra México pues sabe que, por la aparición guadalupana y su origen sobrenatural, la nación mexicana está destinada a ser luz de las naciones en el proceso de regeneración espiritual que se aproxima. La aparición en el Tepeyac –misma imagen que la mujer vestida de sol contemplada por San Juan en el Apocalipsis- es anuncio de la renovación de todo el orden social y político mundial.

México lleva más de cuatro siglos y medio bajo la misteriosa mirada de la "Señora de Guadalupe". Pero el alcance pleno de esa predilección brillará durante la Gran Tribulación profetizada por San Juan, cuando se distinga el papel espiritual que México tendrá entre las naciones.

La época actual materializa la suprema lucha entre el bien y el mal, entre la "Mujer vestida de sol" y la "gran ramera", sierva de la serpiente, batalla que culminará con la victoria final y perentoria de la verdadera Iglesia de Cristo, y con la renovación admirable de todo el orden cósmico y humano.

La especial intervención mariana, ocurrida en el cerro del Tepeyac, en diciembre de 1531, operó el admirable efecto de fundir dos razas bajo el común denominador de la fe cristiana. Pero no solo. La presencia de María también ha tenido la finalidad de preparar al pueblo de México para su misión particular en los Últimos Tiempos, la de anunciar el ya próximo retorno glorioso de Jesucristo, testimoniando su fidelidad al Papa legítimo y a la verdadera doctrina.

La nación mexicana, cuya independencia se logró mediante una guerra sagrada que enarboló el estandarte de la Virgen de Guadalupe, y en cuya persecución religiosa estuvo muy cercano el auxilio del romano Pontífice, alcanzó a forjar una intuición y un carisma especial de adhesión a la Iglesia fiel y verdadera, los cuales despuntarán espontáneamente al momento del mayor caos y división.

El meollo de la aparición de la Virgen María en México se revelará en su plenitud cuando la Mujer, perseguida por la serpiente, huya al desierto (por la persecución ideológica) para refugiarse (en la identidad espiritual) y preparar la victoria ya próxima de su Hijo. Es decir, mientras que el mundo acepte a la falsa iglesia y el nuevo orden mundial comunista, democrático y ateo, impuesto por el sionismo internacional y controlado por el falso mesías, el anticristo, la mayor parte de los mexicanos –y de los portugueses, según dio a conocer la Virgen en las revelaciones de Fátima- permanecerán fieles a la Iglesia legítima y a la verdadera doctrina. Le guste o no a la masonería, ese es el origen e y esencia de la identidad mexicana. Y su destino.

En su libro "Quetzalcóatl y Guadalupe", Jaques Lafaye retoma un par de obras guadalupanas correspondientes a sermones del siglo XVIII. En ellos se lee: "La Virgen María, aparecida en su imagen de Guadalupe, dotó a los mexicanos de un carisma de identificación con la Mujer del Apocalipsis. Al referirse a las profecías atribuidas al apóstol San Juan dejaba ver, en la mariofanía del Tepeyac el anuncio del Fin de los Tiempos, a los cuales subsistirá la Iglesia parusíaca de María. Del mismo modo que Dios había elegido a los hebreos para la encarnación de su Hijo Jesús, del mismo modo María, la redentora del Final de los Tiempos, la que triunfará sobre el reino del anticristo, quiso elegir a los mexicanos".