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Published Junio 27, 2018

Nueva religión ecologista

Con su Encíclica "Laudato Si", Bergoglio cae dentro de las peores corrientes del ambientalismo mundialista. Aunque inexistente, la falsedad del "calentamiento global" queda consagrada como dogma. La eco-teología que emplea toma elementos del ecologismo extremo de la New Age. En un análisis marxista, la Encíclica opone gratuitamente los marginados de las periferias a las transnacionales ecocidas. El documento fue presentado por Joachim Schellnhuber, promotor del Gobierno Mundial y de la reducción poblacional.

La Encíclica "Laudato Sí" es desafortunada no solo porque hay temas mucho más urgentes para la Iglesia en estos momentos, sino porque viene a favorecer una serie de conceptos sociales falsos y dañinos para el hombre.

En primer lugar, el documento se basa en la tesis, completamente errónea, de que el planeta está sufriendo un "calentamiento global". Dice el documento: "Existe un consenso científico muy consistente que indica que estamos en presencia de un preocupante calentamiento del sistema climático". Si algo no existe es precisamente un "consenso científico". Todo lo contrario.

La falsedad del "calentamiento global" fue creada en ámbito iluminista-sionista para justificar una serie de medidas mundialistas como el impuesto global al carbón, a los combustibles fósiles, etc... y, sobre todo, medidas para reducir la "sobrepoblación" mundial que supuestamente es la causa de dicho "sobrecalentamiento".

El 21 de noviembre de 2009 sucedió lo que se conoce como el "climategate" o el "gran escándalo del siglo", y es que un hacker entró a la red interna de la Unidad de Investigación Climática (CRU) de la Universidad de East Anglia, Inglaterra, y sustrajo más de mil correos que demostraban como los "científicos" de este centro llevaban trece años mintiendo y manipulando las cifras térmicas para hacer creer que existe un calentamiento global. Este centro provee los análisis de temperatura a todo el mundo.

En un correo particular, el profesor Phil Jones, jefe del CRU, relata la preparación de una figura para la declaración de la Organización Meteorológica Mundial sobre el estatus global del clima en 1999. Escribe: "He completado 'el truco de la naturaleza de Mike' de sumarle a las temperaturas reales a cada serie por los pasados 20 años para esconder el declive".

Contrariamente a lo que postularon esos pseudo científicos durante tantos años, y que sirvió a la creación del gran mito, hay evidencias que demuestran lo contrario: el planeta se ha venido enfriando en las últimas décadas. No solo padecemos inviernos cada vez más fríos y fenómenos de congelamiento que antes no existían. También hay datos científicos, como el arrojado por la sonda TIMED, lanzada al espacio por la NASA para medir la variación anual de la temperatura atmosférica, que demuestran lo contrario al mito del "calentamiento".

TIMED significa "Thermosphere, Ionosphere, Mesosphere Energetics and Dynamics", y es una sonda lanzada por la NASA el 7 de diciembre de 2001 para medir las temperaturas de la ionósfera, la mesósfera y la baja termósfera de nuestra atmosfera terrestre. A los ocho años, la sonda arrojó dos importantes datos consistentes y reveladores: el planeta Tierra se está enfriando, y dicho enfriamiento es debido a las variaciones en el ciclo solar. Es decir, ningún calentamiento global y nada que ver con la "causa humana" postulada por los ambientalistas y agentes del gobierno mundial.

En diciembre de 2009, un mes después de que se publicó el "escándalo del siglo" de la CRU, John Coleman, fundador del Weather Channel, junto con más de 30,000 científicos, denunciaron a Al Gore por fraude, al dedicar su Fundación, "The Climate Project", a diseminar por todo el mundo la falsedad del calentamiento global.

Otra falsedad, que se añadió a la primera, es que el supuesto calentamiento es atropogénico, es decir, originado por la sobrepoblación humana. Aquí es donde los agentes del gobierno mundial argumentaron que es necesario reducir la especie humana como asunto de supervivencia. Sobrecalentamiento, escasez de alimentos, de agua y espacio, hacen necesario no solo contener el crecimiento poblacional, sino reducirlo por cualquier medio posible.

La bandera ambientalista que justifica reducir la población mundial no solo es patrocinada por la ONU, fundaciones privadas se han sumado también a esa causa globalista. Una de las ponencias más escandalosas, durante la Cumbre Mundial sobre el Clima llevada a cabo en Cancún en 2010, fue la de Ted Turner, magnate fundador de CNN. Allí declaró abiertamente que "es necesario reducir la población, de los 7 u 8 mil millones de habitantes que hay actualmente, a unos 2 mil millones". Bill Gates el gurú de Microsoft, quien lleva a cabo campañas masivas de vacunación, sobre todo en África (de las que han surgido enfermedades modernas de diseño) ha declarado que "si hacemos un buen trabajo con nuevas vacunas, servicios de salud reproductiva, atención médica, tal vez podamos reducir la población en un 10 o 15 por ciento". Joachim Shellnhuber, fundador del Instituto para el Impacto Climático, a quien Bergoglio pidió presentar su Encíclica en El Vaticano, ha declarado que es preciso reducir la población mundial a 7 mil millones a solo uno y medio.

El segundo elemento lamentable de la Encíclica de Bergoglio es que retoma conceptos tomados de la New Age. Ésta corriente de pensamiento tiene sus más remotas raíces en la Sociedad Teosófica de la espiritista rusa Helena Blavatsky. En 1885 escribió su "Doctrina Secreta" en la que configuró el plan de un Gobierno Mundial y una religión mundial, objetivos nacidos en la masonería iluminista.

Punto esencial de la New Age es la teoría del ecologismo extremo, que viene a ser una forma moderna de panteísmo, al postular la figura de la "hermana Tierra" o Gaia la "madre Tierra", y la idea de "energía" que fluye a través de la naturaleza y de los seres vivos.

Antropomorfismos como el de la "hermana Tierra" usados por la Encíclica, aun si fueran solo metafóricos, no hacen sino preparar el camino para la imposición de la "Carta de la Tierra", futura "Constitución" del Gobierno Mundial diseñada para sustituir la tabla de los 10 mandamientos. La Carta, que hoy tiene el status de una "ley blanda", servirá de base para documentos vinculantes a ser adoptados por los gobiernos como parte de una "ética" global.

"Laudato Si", muy aparte de lograr concientizar sobre el deber de cuidar el planeta, debido a estos tres perniciosos elementos se puede convertir más bien en un instrumento de manipulación ideológica por parte de quienes pretenden imponer una religión mundial y un gobierno mundial.

Diría el gran teólogo Moltmann: Si la Biblia se vuelve ecologista, el hombre deja de ser el centro y soberano del mundo, y se convierte en el último llegado a una Tierra que debe tutelar. Todo un cambio de fe respecto a la visión del hombre.

La eco-teología que inspira la Encíclica de Bergoglio no se basa en el mandato divino "Poblad y dominad la Tierra" (Gen 9-7), se basa en una ideología que es totalmente contraria a ese mandato divino.

Gobierno Mundial Dos Papas Microchip

José Alberto Villasana Munguía

José Alberto Villasana Munguía

José Alberto Villasana Munguía es escritor y analista de escenarios políticos, económicos y religiosos internacionales.

Estudió Teología (Universidad Gregoriana de Roma), Filosofía (Universidad Angelicum de Roma), Humanidades Clásicas (Centro de Estudios Superiores de Salamanca, España) y Comunicación Internacional (ITAM, México), especializándose en Escatología desde 1995.

Es Consejero Académico del Instituto Internacional de Derechos Humanos.

Es miembro directivo del Club de Periodistas de México.

Es Presidente de la asociación civil Vida para Nacer.

Ha recibido en tres ocasiones el Premio Nacional de Periodismo en categorías de Investigación de Fondo.

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