Noviembre 15, 2019

Con su Encíclica "Laudato Si", Bergoglio cae dentro de las peores corrientes del ambientalismo mundialista. Aunque inexistente, la falsedad del "calentamiento global" queda consagrada como dogma. La eco-teología que emplea toma elementos del ecologismo extremo de la New Age. En un análisis marxista, la Encíclica opone gratuitamente los marginados de las periferias a las transnacionales ecocidas.